El nuevo régimen de retiros voluntarios impulsado por el Gobierno nacional comenzó a generar inquietud en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en San Juan, donde las autoridades advierten posibles consecuencias en el funcionamiento de áreas sensibles por la eventual pérdida de personal.
La directora del INTA San Juan, Mónica Ruíz, explicó que el esquema recientemente aprobado por el Consejo Directivo Nacional introduce modificaciones respecto de planes anteriores y aún no permite establecer con precisión cuántos trabajadores podrían adherir en la provincia. Hasta el momento, indicó, entre cuatro y cinco agentes manifestaron interés en la opción.
Ruíz señaló que uno de los principales cambios del nuevo régimen es que solo se consideran los años de antigüedad en planta permanente para el cálculo de la compensación económica, lo que deja afuera períodos trabajados bajo otras modalidades contractuales. Esta modificación, según explicó, habría reducido el atractivo del programa para parte del personal.
En ese marco, la funcionaria advirtió que cada salida impacta directamente en la capacidad operativa del organismo, que ya trabaja con dotaciones reducidas. Recordó además que en el último plan de retiros, implementado en diciembre de 2024, cuatro trabajadores dejaron la institución.
Uno de los principales puntos de preocupación se concentra en las áreas técnicas y territoriales, especialmente en los campos experimentales y las agencias de extensión rural distribuidas en distintos departamentos sanjuaninos. Ruíz alertó que sectores como los de Pocito y San Martín cuentan con equipos muy reducidos, por lo que cualquier baja podría generar vacíos funcionales difíciles de cubrir.
La directora también remarcó que la conducción del organismo, tanto a nivel provincial como regional y nacional, observa con preocupación el impacto de estas medidas en una estructura que ya considera ajustada en términos de recursos humanos. En ese sentido, afirmó que el INTA no cuenta con personal excedente, sino que opera con déficits en distintas áreas.
Otro de los aspectos señalados fue la pérdida de profesionales y técnicos altamente capacitados que forman parte del organismo desde hace años, incluso con formación en el exterior. Según Ruíz, se trata de una inversión institucional difícil de reemplazar en el corto plazo.
A este escenario se suma la situación presupuestaria. La titular del INTA en San Juan describió un contexto de recursos limitados provenientes del Estado nacional, destinados principalmente a sostener el funcionamiento básico de las sedes. En ese marco, aseguró que el organismo continúa operando y manteniendo sus actividades en la provincia, aunque con restricciones.
Pese a las dificultades, Ruíz destacó que el INTA sigue desarrollando tareas de investigación, asistencia técnica y planificación en todo el territorio sanjuanino, aunque advirtió que el futuro del organismo dependerá en gran medida de cómo evolucione la disponibilidad de recursos humanos y financieros.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.