El conflicto por el futuro de la histórica Feria de las Pulgas sumó un giro inesperado: el Gobierno de San Juan decidió frenar temporalmente el avance del proyecto que contempla la construcción de tres restaurantes sobre avenida Libertador y abrir una instancia de diálogo con los feriantes antes de avanzar con cualquier intervención física en el predio.
La decisión fue tomada por la gestión de Marcelo Orrego ante la resistencia de los artesanos al traslado propuesto hacia el Parque Belgrano. Fuentes gubernamentales indicaron que la prioridad es alcanzar un acuerdo que permita avanzar con la transformación del sector sin profundizar el conflicto con las familias que dependen económicamente de la actividad.
El freno alcanza también al proceso de licitación. Aunque la apertura de sobres ya se concretó, la adjudicación de los trabajos quedó momentáneamente suspendida mientras se analizan alternativas para resolver la situación de los feriantes.
La principal dificultad está relacionada con la capacidad del espacio ofrecido como destino. Según sostienen desde la Asociación de Feriantes, el predio del Parque Belgrano permitiría instalar alrededor de 40 puestos, mientras que la feria actual reúne a unas 120 familias que trabajan cada fin de semana.
Los artesanos también defienden su permanencia en el lugar durante aproximadamente tres décadas y aseguran contar con documentación que, según su interpretación, respalda sus derechos sobre el predio. A esto suman las inversiones realizadas durante años para mejorar las condiciones de funcionamiento de la feria, entre ellas instalaciones eléctricas, depósitos y baños, que aseguran haber financiado con recursos propios.
Frente a la propuesta inicial del Ejecutivo, los feriantes plantearon una alternativa: trasladarse a los terrenos de la Estación Córdoba, una opción que les permitiría permanecer juntos y mantener la estructura actual de la feria.
El Gobierno, por su parte, comenzó a explorar distintas posibilidades. Equipos técnicos del área de Infraestructura ya mantuvieron los primeros contactos con los artesanos, aunque la intención oficial es profundizar las conversaciones durante la próxima semana, con la llegada del ministro Fernando Perea, quien actualmente se encuentra realizando gestiones en Buenos Aires.
De esta manera, el proyecto de los restaurantes quedó condicionado a la resolución de una disputa que combina desarrollo urbano, inversión privada y el sustento de decenas de familias. La decisión de poner el proyecto en pausa busca evitar que la intervención sobre uno de los sectores más tradicionales de San Juan se transforme en un conflicto social de mayor escala.
Por ahora, el Gobierno no descarta ninguna alternativa. El objetivo es encontrar una solución que permita sostener el proyecto de renovación del entorno del Parque de Mayo, pero que también contemple la continuidad de los feriantes y sus fuentes de ingreso.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.