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Más agua en San Juan: los chacareros advierten por la suba de napas y el riesgo para zonas productivas

La mayor disponibilidad hídrica representa una mejora después de años de déficit, pero también genera preocupación entre los productores por una posible elevación de las napas y el revenimiento de terrenos cultivados. Desde la Sociedad de Chacareros Temporarios de Rawson pidieron anticipar la limpieza y recuperación de los sistemas de drenaje.

El aumento del ingreso de agua a los canales de San Juan comenzó a hacerse visible en las zonas productivas y, mientras la provincia se prepara para una temporada hídrica con mayor disponibilidad, los productores advierten sobre un posible efecto no deseado: la suba de las napas freáticas y el deterioro de terrenos actualmente destinados a la agricultura.

Sergio Armando López, presidente de la Sociedad de Chacareros Temporarios de Rawson, confirmó que la cota de ingreso a los canales pasó de 28 a 40 hectómetros cúbicos, una mejora que ya se percibe en las propiedades rurales. Sin embargo, señaló que el incremento del recurso también obliga a tomar medidas preventivas en sectores donde el ascenso de las napas podría generar problemas de revenimiento.

Uno de los puntos que genera mayor preocupación es el Médano de Oro, donde los productores consideran necesario reforzar los mecanismos de drenaje para evitar que el exceso de agua termine afectando superficies que actualmente se encuentran en producción.

En ese sentido, la entidad comenzó a gestionar ante Hidráulica la recuperación y limpieza de los desagües existentes. Según explicó López, varios de esos sistemas se encuentran obstruidos o directamente inutilizados, por lo que reclamaron que los trabajos comiencen con anticipación y no cuando la situación ya sea crítica.

El planteo surge en paralelo al proyecto oficial para aprovechar el excedente hídrico previsto para el verano y destinar parte de ese volumen a la recuperación del acuífero del Valle del Tulum. La estrategia contempla utilizar sectores de infiltración para favorecer la recarga del agua subterránea, afectada por casi dos décadas de déficit.

El acuífero libre viene registrando descensos de entre uno y tres metros por año, mientras que la extracción anual se ubica entre 400 y 500 hectómetros cúbicos, por encima de una infiltración promedio estimada en 240 a 250 hectómetros cúbicos durante años normales.

De esta manera, la próxima temporada plantea un escenario con dos desafíos simultáneos: aprovechar el mayor volumen de agua para recuperar las reservas subterráneas y, al mismo tiempo, evitar que una distribución inadecuada genere daños en las zonas agrícolas.

A este panorama se suma el impacto de las heladas sobre los cultivos tempranos. Los chacareros registraron pérdidas importantes en distintas producciones y zonas, aunque el efecto comercial todavía no se refleja completamente debido a que se trata de productos cuya mayor presencia en el mercado se espera hacia fines de octubre y durante noviembre.

La menor oferta de algunos cultivos podría tener incidencia sobre los precios, aunque desde el sector señalaron que todavía resulta prematuro determinar el impacto final, ya que también dependerá del volumen de mercadería que ingrese desde otras provincias.

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