A doce meses de su desembarco en San Juan, el sistema de autodespacho de combustibles logró consolidarse como una alternativa elegida por una parte de los usuarios. Según datos del sector expendedor, actualmente cerca del 20% de las operaciones de carga de nafta se realizan a través de esta modalidad, que permite a los conductores abastecer sus vehículos sin la intervención directa de un playero.
El esquema comenzó a funcionar en julio de 2025 con la incorporación de surtidores de autogestión en una estación de servicio de la capital sanjuanina. Desde entonces, otras bocas de expendio sumaron espacios destinados a este sistema, aunque sin reemplazar la atención convencional.
La implementación se realizó de manera gradual y coexistiendo con el modelo tradicional. Las estaciones que adoptaron la modalidad reservaron determinadas islas para el autodespacho, mientras mantuvieron operativos los surtidores atendidos por personal, permitiendo que cada cliente elija cómo realizar la carga.
Entre los factores que explican el crecimiento de esta alternativa aparece el uso cada vez más extendido de aplicaciones móviles y billeteras virtuales. A ello se suman promociones y beneficios económicos asociados a determinados medios de pago, que funcionan como incentivo para quienes optan por gestionar la operación por cuenta propia.
No obstante, desde el sector destacan que la atención tradicional continúa siendo la opción predominante. Muchos conductores todavía prefieren la asistencia de los playeros, especialmente aquellos que no utilizan herramientas digitales de manera habitual o que valoran la comodidad del servicio convencional.
La incorporación del autodespacho también estuvo acompañada por interrogantes sobre su posible impacto en el empleo dentro de las estaciones de servicio. Sin embargo, a un año de su puesta en marcha, el escenario previsto por algunas voces críticas no se concretó.
Empresarios del sector sostienen que la presencia de trabajadores sigue siendo indispensable para brindar orientación, resolver consultas y asistir a los clientes en distintas situaciones operativas. La experiencia acumulada durante este período mostró que ambas modalidades pueden coexistir sin desplazar completamente el rol del personal.
Con una participación que ronda una de cada cinco cargas de combustible, el autodespacho logró afianzarse entre los usuarios más familiarizados con la tecnología y los pagos digitales. Sin embargo, el sistema aún se encuentra lejos de desplazar a un modelo tradicional que continúa concentrando la mayor parte de las operaciones en las estaciones de servicio de la provincia.
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