Conflicto por el traslado de puesteros de Plaza Laprida: trabajadores rechazan perder su ubicación

San Juan30/03/2026e Noticiase Noticias

El municipio de Capital analiza reubicar a los vendedores en otros espacios, pero los trabajadores advierten que no aceptarán medidas que afecten sus ingresos ni la seguridad de la actividad.

laura vera amas de casa

La decisión del municipio de la Capital de avanzar en un reordenamiento del espacio público que incluye el traslado de los puesteros de Plaza Laprida abrió un nuevo foco de conflicto con los trabajadores del sector, quienes rechazan abandonar un punto que consideran clave para su subsistencia.

Mientras la gestión de la intendenta Susana Laciar evalúa distintas alternativas de relocalización —entre ellas un área ubicada detrás de la Terminal—, los vendedores expresan su preocupación por el impacto económico y social que podría implicar la medida.

Laura Vera, referente de Amas de Casa, señaló que la situación genera inquietud entre las familias que dependen de esta actividad y subrayó que el tema trasciende lo comercial. Según indicó, ya mantuvieron un encuentro con el secretario de Gobierno, aunque cuestionó la falta de continuidad en el diálogo y la ausencia de nuevas instancias de negociación.

En ese marco, los puesteros manifestaron su rechazo a las opciones planteadas hasta el momento. Entre ellas, mencionaron la Plaza Di Stéfano, que consideran inadecuada por condiciones de seguridad y por no garantizar un nivel de ventas similar al actual. También recordaron una propuesta anterior frente al cementerio, que no prosperó.

Desde el sector insisten en que la ubicación en Plaza Laprida resulta estratégica por su circulación constante de personas, la cercanía con paradas de colectivos y establecimientos educativos, factores que sostienen el volumen de ventas diario. Además, sostienen que la presencia permanente de los puestos contribuye a mejorar la seguridad en la zona, al generar mayor movimiento y vigilancia informal.

La actividad, remarcan, tiene una escala significativa: de lunes a viernes participan alrededor de 150 trabajadores, con una base estable de entre 70 y 80 puesteros, mientras que en la feria mensual se superan los 300 puestos, lo que involucra a numerosas familias.

Aunque los vendedores aseguran estar dispuestos a continuar el diálogo con las autoridades, también anticipan que resistirán cualquier decisión unilateral. La postura, afirman, es clara: priorizar la continuidad de los puestos de trabajo frente a cualquier intento de relocalización que no garantice condiciones equivalentes o mejores.

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