
La secretaria general del Sindicato del Personal de Casas de Familia de Córdoba, Ana Altamirano, manifestó en Radio Mil 20 una situación "altamente preocupante" para las trabajadoras domésticas ante la difícil coyuntura económica.
Altamirano indicó que la falta de empleo se ha agravado en los últimos meses y que el debate sobre la reforma laboral genera mayor incertidumbre, especialmente en lo relativo a la registración formal del trabajo. "Si bien antes había mayores posibilidades de estar registradas, hoy eso es más complicado", afirmó.
Destacó que las nuevas propuestas, como la extensión del período de prueba a seis meses y el pago de indemnizaciones en cuotas, ya afectan a muchas trabajadoras.
Respecto a los ingresos, señaló que los salarios están por debajo de la línea de indigencia. Una trabajadora de quinta categoría percibe alrededor de 398 mil pesos, mientras otras categorías apenas superan los 441 mil pesos, cifras lejanas a los alquileres promedio en Córdoba, que rondan los 650 mil pesos. "Los salarios no alcanzan ni para cubrir lo más básico", sostuvo.
La dirigente explicó que la caída del poder adquisitivo ha provocado que las familias reduzcan las horas contratadas: "Si iban dos días, pasan a uno; si iban cuatro, quedan en dos". Además, la eliminación del programa "Registradas", que había incorporado unas 45 mil trabajadoras al sistema formal, ha debilitado la registración, que hoy apenas alcanza el 30%.
Otro punto crítico es la situación previsional. Miles de mujeres no podrán jubilarse tras la eliminación de la moratoria previsional, ya que necesitarían reunir más de 7 millones de pesos, cifra inalcanzable con los salarios actuales. La falta de recibos formales también dificulta el acceso a créditos.
Consultada sobre la reforma laboral, Altamirano fue categórica: "No vemos ningún futuro muy brillante para adelante". Calificó al trabajo doméstico como una actividad "muy en soledad", lo que dificulta la organización y defensa de derechos.
Finalmente, afirmó que la mayoría de las trabajadoras vive al día, y a pesar de las injusticias, deben sostener sus empleos para no perder su fuente de ingreso.

















