El agresor, cuya identidad fue preservada, recibió una pena de cumplimiento inmediato tras ser denunciado por los vecinos en un operativo del 911.
Un episodio de violencia extrema terminó con una condena de dos años de prisión efectiva en la provincia de San Juan. El tribunal consideró probado que el imputado atacó brutalmente a un can hasta quitarle la vida y, posteriormente, regresó al lugar del hecho para amenazar de muerte al propietario del animal utilizando un arma blanca.
La intervención del Ministerio Público Fiscal, liderada por las fiscales Yanina Galante y Lucía Escudero, fue determinante para reconstruir la secuencia criminal. Según la acusación, el sujeto comenzó a patear al animal sin que mediara provocación alguna. Los traumatismos provocados por las agresiones físicas resultaron fatales para la mascota, un hecho que fue corroborado técnicamente mediante un informe pericial veterinario.
El ataque no solo fue advertido por el dueño del perro, sino también por una vecina que presenció la saña del agresor. Tras la muerte del animal, el hombre se alejó de la escena solo para retornar empuñando un cuchillo, con el cual intentó amedrentar al damnificado. Ante el inminente riesgo de una tragedia mayor, el personal policial acudió de urgencia tras un reporte al 911, logrando reducir y aprehender al individuo.
La sentencia se fundamentó en el concurso real de delitos, combinando la Ley 14.346 de Maltrato Animal con el delito de amenazas agravadas por el uso de arma.
Desde la fiscalía destacaron la celeridad del proceso y el valor de la prueba testimonial. "La condena establece un límite frente a los actos de crueldad y la violencia desmedida en la convivencia ciudadana", señalaron fuentes judiciales. Al ser una pena de cumplimiento efectivo, el condenado será trasladado al Servicio Penitenciario Provincial para cumplir la totalidad de la sanción.