La protagonista fue identificada como Paola Correa, quien tomó esta medida desesperada en el edificio ubicado sobre calle Lavalle, antes de 9 de Julio. Según trascendió, la mujer reclama una solución urgente a un problema de salud y asegura no haber obtenido respuestas.
De acuerdo a lo que manifestó, tiene en su poder jeringas con veneno y amenaza con atentar contra su vida si no recibe una definición favorable a su situación.
El hecho reaviva antecedentes conflictivos vinculados a la misma obra social. En 2019, otro afiliado había protagonizado una protesta similar al encadenarse para exigir una cirugía oncológica, caso que generó fuerte controversia en su momento.