La solidaridad de los fieles y vecinos de San Juan permitió que la Parroquia Nuestra Señora de La Merced recuperara una parte significativa del dinero que había perdido tras un robo ocurrido días atrás. La colecta impulsada por la comunidad parroquial alcanzó los $1.853.570, luego de que delincuentes sustrajeran alrededor de $3 millones que se encontraban en una oficina del templo.
La campaña comenzó poco después de que se conociera el hecho y fue difundida a través de las redes sociales de la parroquia bajo el lema “¡Ayudemos a nuestra querida parroquia!”. El objetivo fue brindar respaldo económico a la institución, que había sufrido el robo de fondos provenientes de limosnas y donaciones.
La cifra final fue comunicada por la propia comunidad religiosa, que agradeció la colaboración recibida y destacó la respuesta de quienes decidieron aportar para afrontar las consecuencias del golpe.
El robo había sido denunciado durante la tarde del jueves 6 de agosto en la Comisaría 3ª y quedó en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad. La parroquia se encuentra en la esquina de Caseros y Rivadavia, en pleno centro de la Capital sanjuanina.
Según los primeros elementos incorporados a la investigación, el dinero estaba guardado en un sector administrativo situado detrás del templo. El o los responsables habrían ingresado a esa zona y forzado un mueble para acceder a la recaudación.
El faltante fue descubierto por Nora Guevara, encargada de la administración parroquial, quien al revisar las instalaciones encontró un secreter violentado y advirtió que el dinero ya no estaba.
Por el momento, los investigadores no pudieron establecer con exactitud cuándo se produjo el ingreso ni de qué manera lograron acceder al sector de oficinas. Una de las líneas que se analiza contempla que los responsables hayan aprovechado el movimiento habitual de personas dentro del templo para ingresar a espacios que no están destinados al público.
La campaña solidaria permitió reunir en pocos días una suma cercana a los $2 millones. Los organizadores habían habilitado una cuenta de Mercado Pago para recibir los aportes y solicitaron a los colaboradores el envío de los comprobantes.
Mientras la Justicia intenta determinar quiénes estuvieron detrás del robo y cómo lograron ingresar al sector administrativo, la colecta permitió reducir parte del impacto económico sufrido por la parroquia y mostró una rápida reacción de la comunidad ante la pérdida de los fondos.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.