El Gobierno de San Juan puso en marcha un operativo preventivo para afrontar el escenario hídrico que podría presentarse durante los próximos meses, con especial atención sobre las zonas expuestas a crecientes y al incremento del caudal provocado por el deshielo de las importantes nevadas registradas durante el invierno.
Las primeras medidas comenzaron a ejecutarse luego de la decisión del gobernador Marcelo Orrego de conformar el Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE), organismo que busca coordinar la capacidad de respuesta de las distintas áreas del Estado frente a eventuales contingencias climáticas.
En ese marco, el Ministerio de Infraestructura dispuso trabajos con maquinaria, mantenimiento de canales y acondicionamiento de tomas de agua en diferentes departamentos. Entre los sectores considerados prioritarios se encuentra la denominada tercera zona de riego, integrada por Calingasta, Iglesia, Jáchal y Valle Fértil.
El foco está puesto especialmente en Calingasta, donde las autoridades advierten que las condiciones históricas de la red hídrica podrían dificultar la respuesta ante un período de precipitaciones intensas y crecientes. El departamento cuenta con una infraestructura que arrastra deficiencias de larga data, entre ellas la falta de canales impermeabilizados y la precariedad de algunas tomas.
Ante este panorama, las tareas buscan reforzar las defensas y proteger los puntos de captación de agua antes de que comiencen a registrarse los mayores escurrimientos. También se trabaja en la disponibilidad de maquinaria y otros elementos que permitan intervenir rápidamente ante una eventual emergencia.
El escenario genera una preocupación adicional por el volumen de nieve acumulado en la cordillera. A las lluvias y tormentas que puedan producirse durante la temporada se sumará el aporte de agua generado por el deshielo, lo que podría elevar los caudales por encima de los registros habituales.
Desde Hidráulica remarcaron que buena parte de las obras necesarias requieren inversiones sostenidas en el tiempo, por lo que las actuales intervenciones tienen un carácter principalmente preventivo. La estrategia oficial apunta a fortalecer los puntos más vulnerables y disponer de recursos antes de que una creciente obligue a una respuesta de emergencia.
La conformación del COPRE busca, precisamente, centralizar la coordinación entre las distintas áreas provinciales para que, ante un episodio de magnitud, la maquinaria, el personal y los recursos puedan desplegarse con mayor rapidez en las zonas afectadas.
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