El workshop REFES reúne a científicos, investigadores y funcionarios para analizar alternativas de aprovechamiento de residuos mineros, agroindustriales e industriales. La Provincia busca incorporar conocimiento científico a futuras políticas ambientales y avanzar hacia un modelo de economía circular.
San Juan puso en marcha una iniciativa que busca cambiar la forma de abordar los residuos generados por las principales actividades productivas y avanzar hacia un modelo en el que los materiales descartados puedan transformarse en nuevos recursos. El workshop “REFES – Repensando el Futuro de los Residuos” reúne este 9 y 10 de septiembre a especialistas, investigadores y funcionarios para analizar soluciones aplicables a la realidad provincial.
La propuesta es impulsada por el CONICET, la Universidad Nacional de San Juan y la Secretaría de Ambiente, y parte de una premisa central: dejar de considerar a los residuos únicamente como un problema ambiental y comenzar a evaluar su potencial de recuperación, reutilización y transformación.
Durante la segunda jornada se desarrollarán siete mesas de trabajo enfocadas en distintas áreas vinculadas con la minería, la producción, la industria y las energías limpias. Los espacios estarán coordinados por investigadores del CONICET y tendrán como objetivo identificar alternativas tecnológicas y productivas para materiales que actualmente pueden terminar convertidos en pasivos ambientales.
El secretario de Ambiente, Federico Ríos, destacó que las conclusiones del encuentro quedarán a disposición del Gobierno provincial. La intención es que los aportes científicos y técnicos puedan convertirse posteriormente en herramientas para el diseño de políticas públicas y estrategias de gestión ambiental.
Uno de los principales focos estará puesto en los residuos provenientes de la actividad minera y agroindustrial, sectores de particular importancia para la economía sanjuanina. Germán Maza, director nacional del Proyecto REFES, señaló que existe un interés específico en encontrar alternativas que permitan evitar que estos materiales terminen acumulándose sin aprovechamiento y, al mismo tiempo, generar nuevas posibilidades de utilización.
El objetivo de fondo es avanzar hacia una lógica de “residuo cero”, aunque desde la organización reconocen que las posibilidades de recuperación dependerán de las características y del tipo de material generado por cada actividad. En ese proceso, la investigación científica aparece como un componente central para determinar qué residuos pueden ser reutilizados, bajo qué condiciones y mediante qué tecnologías.
La iniciativa busca así conectar tres dimensiones que habitualmente se abordan por separado: producción, ambiente y ciencia. El desafío para San Juan será transformar las conclusiones del workshop en políticas concretas que permitan reducir la generación de desechos, recuperar materiales y convertir parte de esos residuos en insumos para nuevas cadenas productivas.