La medida de fuerza de 24 horas afectó este miércoles el dictado de clases en las facultades y colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan. El gremio docente vinculó la protesta con el reclamo por salarios, presupuesto y la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
El paro universitario nacional tuvo un 90% de acatamiento en San Juan, según informó el gremio de docentes universitarios Adicus. La medida se desarrolló durante este miércoles 12 de agosto y provocó una interrupción generalizada de las actividades académicas en las distintas unidades de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
La protesta fue convocada por las organizaciones que representan a docentes y trabajadores no docentes de las universidades públicas de todo el país, en medio de un conflicto que tiene como ejes principales la recuperación del poder adquisitivo y el reclamo por mayores recursos para las instituciones.
En San Juan, Adicus confirmó su adhesión y evaluó que el elevado porcentaje de adhesión registrado durante la jornada refleja el respaldo de los trabajadores al reclamo impulsado a nivel nacional. La medida también alcanzó a los colegios preuniversitarios dependientes de la UNSJ.
El paro coincidió con el comienzo del segundo cuatrimestre, por lo que tuvo impacto directo sobre el normal desarrollo de las actividades académicas. Las aulas permanecieron sin clases durante las 24 horas establecidas para la protesta.
Uno de los principales puntos de conflicto es la situación salarial. Los gremios cuestionan el incremento acumulado del 21,3% percibido durante julio y consideran que el porcentaje no logró compensar la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación.
Desde el Frente Sindical de Universidades Nacionales señalaron que la diferencia entre los salarios y la evolución de los precios supera el 28% y reclamaron que se aplique de manera efectiva la Ley de Financiamiento Universitario.
El planteo sindical no se limita a los haberes de docentes y no docentes. Las organizaciones también reclaman una actualización de los recursos destinados a becas, hospitales universitarios y gastos de funcionamiento, al considerar que el deterioro presupuestario termina afectando el desarrollo de las tareas de enseñanza, investigación y extensión.
Los gremios sostienen que la falta de respuestas oficiales mantiene abierto el conflicto y advierten que los trabajadores continúan percibiendo ingresos por debajo del nivel necesario para recuperar lo perdido frente a la inflación.
Por este motivo, las organizaciones universitarias ratificaron la continuidad del plan de lucha y anticiparon que seguirán reclamando una recomposición salarial y la aplicación de las normas vinculadas al financiamiento del sistema universitario público.
La jornada de protesta volvió a colocar en el centro de la escena la discusión sobre el presupuesto de las universidades nacionales y anticipa nuevas medidas gremiales si no se producen avances en las negociaciones.