La presentación fue realizada como un amparo colectivo ante el Juzgado Federal e incluye un pedido de medida cautelar. El planteo alcanza al Colegio Central Universitario, la Escuela Industrial y el Colegio de Comercio, y también solicita mecanismos para recuperar las jornadas perdidas.
Los padres de alumnos de los tres colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) recurrieron a la Justicia Federal para reclamar por la pérdida de 38 jornadas de clases ocasionada por las medidas de fuerza docentes. La presentación fue realizada bajo la figura de amparo colectivo e incluye una medida cautelar destinada a garantizar la continuidad educativa de los estudiantes.
La acción involucra al Colegio Central Universitario, la Escuela Industrial y el Colegio de Comercio. Ahora será el Juzgado Federal interviniente el que deberá analizar el planteo y definir si habilita el tratamiento de la cautelar. En caso de avanzar, la Universidad deberá responder formalmente a los argumentos expuestos por los representantes de las familias.
El abogado Mariano Domínguez, quien representa a los padres, explicó que la presentación se sustenta en la existencia de un grupo determinado de estudiantes cuyos derechos educativos consideran afectados por la interrupción reiterada de las actividades académicas. En ese sentido, sostuvo que la cantidad de jornadas perdidas compromete el cumplimiento de los mínimos educativos establecidos por la legislación nacional y por la propia normativa universitaria.
El planteo judicial no pretende, según explicó el abogado, impedir que los docentes reclamen por sus condiciones salariales ni desconocer su derecho a realizar medidas de fuerza. El eje de la acción está puesto en determinar hasta dónde puede extenderse ese ejercicio cuando la suspensión de actividades termina afectando el derecho a la educación de los alumnos.
Uno de los pedidos centrales es que se garantice la continuidad de las clases en los tres establecimientos preuniversitarios. La medida cautelar podría generar, si el juzgado la acepta en los términos solicitados, una suspensión de las medidas de fuerza en esas instituciones mientras se resuelve el fondo del amparo.
La representación de los padres también incorporó como argumento el marco legal que considera a la educación como un servicio esencial y establece mecanismos para asegurar un determinado nivel de cobertura durante los conflictos laborales. Domínguez señaló que esa normativa fue objeto de cuestionamientos judiciales, aunque sostuvo que los planteos tramitados en el fuero federal tuvieron posteriormente resoluciones de Cámara que mantuvieron su vigencia.
El amparo no se limita a las jornadas que puedan perderse en adelante. Las familias también solicitaron que se establezcan mecanismos para recuperar los días de clase que ya fueron afectados por el conflicto, con el objetivo de evitar que la pérdida de actividad académica tenga consecuencias sobre el desarrollo del ciclo lectivo.
La presentación adquiere además una particularidad por tratarse de un amparo colectivo vinculado con el ámbito educativo. Según explicó Domínguez, existen pocos antecedentes de acciones judiciales de estas características en el país.
La próxima instancia dependerá de la decisión del Juzgado Federal sobre la medida cautelar. Si el tribunal decide darle curso, la Universidad Nacional de San Juan deberá intervenir en el proceso y exponer su posición frente al reclamo de las familias, mientras continuará bajo análisis judicial la situación generada por las jornadas de clases perdidas en los tres colegios preuniversitarios.