El sector gastronómico y hotelero atraviesa una profunda crisis. Empresarios aseguran que el 80% de los establecimientos vende más de un 50% menos que hace un año, mientras que seis de cada diez dudan de poder sostener sus negocios durante los próximos meses.
La actividad gastronómica y hotelera de San Juan atraviesa uno de los escenarios más complejos de los últimos años. Según un relevamiento de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de San Juan (Aehga), el 80% de los bares, cafeterías, restaurantes y hoteles registró una caída superior al 50% en sus ventas respecto del mismo período del año pasado, mientras que el 58% de los empresarios considera que corre riesgo la continuidad de su negocio durante los próximos 12 meses.
El deterioro de la actividad ya tuvo impacto en el empleo. De acuerdo con la entidad, tres de cada cuatro establecimientos redujeron su plantilla de trabajadores como una forma de afrontar el fuerte descenso del consumo y el incremento sostenido de los costos operativos.
La dirigente de Aehga, Analía Tello, explicó que la situación afecta directamente a unas 3.000 familias que dependen de la actividad y advirtió que numerosos comercios dejaron de ser rentables. Según indicó, el objetivo de muchos empresarios ya no pasa por obtener ganancias, sino por mantener abiertas las puertas y preservar las fuentes laborales.
Desde la entidad atribuyen la crisis principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores. Si bien eventos como el Día del Amigo, los partidos del Mundial de Fútbol o la visita de Los Pumas generaron un repunte puntual en la demanda, remarcaron que esos movimientos no alcanzaron para revertir una tendencia negativa que se mantiene desde hace más de un año.
A ese escenario se suma el aumento permanente de los costos. Alquileres, salarios, cargas sociales, impuestos y otros gastos fijos continúan creciendo, mientras que muchos establecimientos optaron por no trasladar esos incrementos a los precios para evitar una mayor caída de clientes. Según indicaron desde Aehga, una gran parte de los locales mantiene prácticamente sin cambios el valor de sus cartas desde hace nueve meses, absorbiendo parte de los aumentos.
La menor capacidad de consumo también modificó los hábitos de los sanjuaninos. Desde la entidad señalaron que una salida a una cafetería representa un gasto de entre $9.000 y $15.000 por persona, mientras que una comida familiar supera con facilidad los $30.000, montos que llevaron a muchas familias a espaciar este tipo de salidas.
Frente a este panorama, Aehga recordó que en abril presentó una propuesta conjunta ante los ministerios de Producción y de Turismo solicitando medidas para aliviar la situación del sector. Entre los pedidos figuran líneas de crédito con mayor facilidad de acceso, herramientas para sostener el empleo y prórrogas en habilitaciones y tasas municipales. Según la entidad, hasta el momento no recibieron una respuesta oficial.