La titular del Sindicato Empleados de Comercio defendió la continuidad de la actual conducción de la CGT Regional San Juan y sostuvo que la participación institucional debe pesar en el reparto de cargos. La interna sindical se profundiza a menos de dos semanas de la renovación prevista para el 25 de agosto.
La interna de la CGT Regional San Juan volvió a quedar expuesta a pocos días de la renovación de autoridades prevista para el 25 de agosto. En medio de la disputa entre los gremios que respaldan a Eduardo Cabello y aquellos que buscan modificar el esquema de conducción, la secretaria general del Sindicato Empleados de Comercio, Mirna Moral, salió en defensa de la actual conducción y cuestionó a los sectores que reclaman mayor representación.
La dirigente tomó como referencia la reciente reunión que congregó a representantes de varios de los principales sindicatos de la provincia y que fue interpretada como una señal de respaldo a Cabello. La imagen contrastó con la organización que vienen construyendo los gremios opositores a través de la denominada Intersindical, que busca llegar a la renovación con mayor capacidad de negociación.
El planteo de Moral se concentró en un aspecto que puede resultar determinante en la discusión por los cargos: el nivel de participación de cada organización dentro de la vida institucional de la central obrera.
Desde su perspectiva, los sindicatos que cuestionan a la conducción actual cuentan con canales formales para participar y plantear sus diferencias. Por eso, consideró que el reclamo de espacios en la futura conducción debería estar acompañado por una presencia efectiva en las actividades y estructuras de la CGT.
La posición introduce un criterio que podría tensionar las negociaciones previas al 25 de agosto. Mientras los sectores opositores sostienen que es necesario modificar la conducción y ampliar la representación, el espacio que acompaña a Cabello plantea que la distribución de lugares también debe contemplar qué organizaciones participaron activamente de la central durante el actual período.
La disputa, de esta manera, ya no gira solamente alrededor de quién ocupará la conducción, sino también sobre qué gremios tendrán derecho a reclamar espacios de poder dentro de la estructura sindical.
En paralelo, los sindicatos que respaldan a Cabello buscan mostrar una estructura unificada. La presencia de dirigentes de organizaciones de peso en la reciente fotografía sindical apunta precisamente a exhibir fortaleza frente a la Intersindical y a instalar la idea de que existe un sector mayoritario dispuesto a sostener el esquema actual.
Del otro lado, los gremios opositores continúan reclamando cambios en el funcionamiento de la CGT y mayor participación en las decisiones. Esa disputa todavía no está cerrada y podría derivar en una negociación por una lista de unidad, una alternativa que comenzó a aparecer en las conversaciones previas a la elección.
La renovación del 25 de agosto será, por lo tanto, el punto de definición de una interna que excede el nombre del próximo secretario general. La discusión también determinará cómo se distribuirán los principales cargos y qué peso tendrá cada sector dentro de la central obrera sanjuanina.
Con su respaldo a Cabello, Moral dejó planteada una condición para esa negociación: los gremios que aspiren a ocupar espacios deberán demostrar también participación concreta en la estructura de la CGT. Ese criterio promete convertirse en uno de los argumentos centrales del oficialismo sindical en la puja que queda por delante.