Tres meses en Nueva Zelanda le alcanzaron a Milo Cassella para comprender por qué ese país continúa siendo una referencia mundial en el rugby. El jugador de Universitario Rugby Club participó de un programa de intercambio que combinó formación académica, entrenamiento de alto rendimiento y convivencia multicultural, una experiencia que compartió durante su paso por Bonus Rugby.
Cassella explicó que uno de los aspectos más innovadores fue la incorporación de la materia Mindset, dedicada al entrenamiento mental de los deportistas. A través de ejercicios de concentración y análisis de video, los estudiantes estudiaban el comportamiento táctico de seleccionados juveniles como los Baby All Blacks y los Pumitas. "Es increíble cómo el vivir allá te obliga a aprender", afirmó al referirse al desafío permanente que implicó desenvolverse en inglés.
En el aspecto deportivo, destacó que las jornadas de entrenamiento rondaban las cuatro horas diarias y que toda la preparación física estaba integrada al trabajo con pelota, priorizando situaciones reales de juego. "Pensé que iba a encontrar un rugby mucho más dinámico y me sorprendió un juego más pesado, con mucha participación de los forwards", explicó.
Para el sanjuanino, la principal diferencia aparece en la calidad de ejecución y la lectura táctica. "La inteligencia con la que leen el juego es impresionante. No te fallan un pase, no te fallan un line", sostuvo.
Cassella también resaltó la riqueza cultural del país, donde convivió con jóvenes provenientes de Europa, Japón, Tonga, Samoa y comunidades maoríes. Esa combinación de excelencia deportiva, diversidad e identidad cultural terminó convirtiendo su estadía en una experiencia que buscará trasladar ahora al rugby sanjuanino.
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