La cantidad de trabajadores que realizan entregas para la aplicación aumentó un 40% durante 2026 y pasó de unos 250 a cerca de 350. Desde el sector advierten que la demanda no creció al mismo ritmo y que quienes dependen de esta actividad deben trabajar hasta 12 horas para alcanzar un ingreso suficiente.
El trabajo como repartidor de aplicaciones sumó cada vez más trabajadores en San Juan durante 2026, pero el crecimiento de la cantidad de riders no estuvo acompañado por un aumento proporcional de los pedidos. Según Cristian Guevara, representante de los repartidores de PedidosYa en la provincia, el sector pasó de aproximadamente 250 personas a unas 350 en lo que va del año.
El incremento representa alrededor de un 40% y se explica, en parte, por la habilitación de nuevas cuentas dentro de la plataforma. La incorporación alcanzó tanto a hombres como a mujeres, aunque estas últimas todavía representan una proporción minoritaria entre quienes realizan entregas.
Para los trabajadores que ya llevan tiempo en la actividad, el aumento de la cantidad de repartidores genera una mayor competencia por cada pedido disponible. Guevara señaló que el problema central es que hay más personas buscando trabajar mientras la demanda permanece limitada.
A esta situación se suma el contexto económico, que llevó a más personas a buscar en las aplicaciones una fuente de ingresos. El representante de los riders explicó que, además de las nuevas incorporaciones que se producen periódicamente, existe una rotación dentro de la plataforma que modifica de manera constante la cantidad de cuentas activas.
La consecuencia, según describió, es una extensión de las jornadas laborales. Quienes tienen al reparto como principal fuente de ingresos deben permanecer conectados entre 10 y 12 horas diarias para alcanzar una suma que les permita sostener sus gastos.
El valor de cada entrega depende principalmente de la distancia. Para los recorridos más cortos, los repartidores reciben actualmente entre $1.200 y $1.700, mientras que los envíos de mayor kilometraje generan un pago superior. En ese esquema, la cantidad de pedidos conseguidos durante la jornada resulta determinante para definir cuánto puede obtener cada trabajador.
Otro de los problemas que atraviesa al sector es la seguridad. Los repartidores cuentan con herramientas internas para identificar sectores considerados de riesgo y mantienen comunicación permanente mediante grupos de WhatsApp, donde intercambian información sobre las condiciones de determinadas zonas antes de aceptar un pedido.
Entre los lugares donde aseguran que deben extremar las precauciones mencionaron sectores de Concepción, algunas áreas de Santa Lucía, barrio Noroeste III y Teresa de Calcuta, entre otros puntos. El mecanismo permite advertir a otros trabajadores y evitar determinados recorridos cuando consideran que existen condiciones inseguras.
El reparto mediante aplicaciones también comenzó a convertirse en una alternativa para personas que buscan complementar otros ingresos. Incluso hay jubilados que se incorporaron a la actividad para sumar dinero a sus ingresos mensuales, de acuerdo con el referente de los riders.
El crecimiento de esta modalidad de trabajo coincide además con el fuerte aumento de las motos en las calles de San Juan. Entre enero y agosto de 2026 se patentaron 10.556 motovehículos nuevos en la provincia, un 58,3% más que durante el mismo período del año anterior.
La tendencia ya había mostrado un salto significativo hasta julio, cuando se contabilizaron 9.387 patentamientos, un 60,5% más que en los primeros siete meses de 2025. Solamente durante julio se registraron 1.168 nuevas motos, con una suba interanual del 35,7%.
El fenómeno refleja que la moto no sólo se utiliza como medio de transporte, sino también como una herramienta para acceder a determinadas fuentes de ingresos. Para quienes ingresan al reparto, contar con una unidad propia permite trabajar durante más horas y cubrir mayores distancias.
Así, mientras aumenta la cantidad de motos y de personas que buscan generar ingresos mediante las plataformas, los repartidores advierten que el principal límite está en otro punto: hay cada vez más trabajadores compitiendo por una cantidad de pedidos que no crece al mismo ritmo.