La jornada será no laborable y remunerada para los trabajadores mercantiles. Mirna Moral, titular del sindicato del sector, también alertó por el aumento de los embargos salariales y el sobreendeudamiento de las familias de empleados de comercio.
Los trabajadores mercantiles de San Juan celebrarán el próximo lunes 28 de septiembre el Día del Empleado de Comercio, una jornada destinada al descanso del sector y que, de acuerdo con la normativa vigente, debe ser remunerada aunque el empleado no concurra a su puesto de trabajo.
Mirna Moral, secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio, recordó que en la provincia la celebración se establece para el cuarto lunes de septiembre y remarcó que el objetivo es garantizar el descanso de los trabajadores sin que esto implique una pérdida en sus ingresos.
En las actividades que requieren continuidad del servicio, como determinados sectores vinculados con la salud, la limpieza o la atención permanente, se contemplan esquemas especiales. En esos casos, según explicó la dirigente, se procura que los empleados puedan acceder al beneficio del descanso en otra fecha. También existen acuerdos particulares para algunos call centers.
La fecha de celebración también puso nuevamente en primer plano la situación económica que atraviesan muchos trabajadores del sector. Moral señaló que en los últimos años se incrementaron los casos de empleados que enfrentan embargos sobre sus salarios como consecuencia de préstamos y deudas contraídas con tarjetas de crédito.
La dirigente sostuvo que en algunos casos un mismo trabajador puede acumular dos o tres embargos, una situación que, según indicó, también comienza a ser advertida por las empresas empleadoras.
Ante este escenario, algunas firmas mantienen convenios con la mutual del sector que permiten a los trabajadores acceder a alimentos, indumentaria y electrodomésticos mediante sistemas de descuento previamente acordados.
Para Moral, el sobreendeudamiento se transformó en una preocupación cada vez más extendida entre las familias vinculadas al comercio. La dirigente consideró que San Juan no queda al margen de las dificultades derivadas de una economía familiar cada vez más ajustada y de la creciente presión de las deudas sobre los ingresos de los trabajadores.