El presidente de la Unión Industrial de San Juan, Leonardo de la Vega, alertó por la caída del consumo, la pérdida de empleos y las dificultades para sostener la actividad. Una empresa del sector del calzado evalúa cerrar sus puertas, aunque todavía no hay una decisión confirmada.
La industria sanjuanina atraviesa un escenario de fuerte retracción: las empresas relevadas trabajan, en promedio, al 55% de su capacidad productiva, en un contexto de caída de las ventas y dificultades para sostener los niveles de actividad. Así lo advirtió Leonardo de la Vega, presidente de la Unión Industrial de San Juan, quien señaló que la baja del consumo golpea a prácticamente todos los rubros.
Los sectores textil, de confección y calzado figuran entre los más afectados. La situación ya compromete la continuidad de algunas firmas: una empresa vinculada a la fabricación de calzado analiza cerrar sus puertas, aunque todavía no tomó una decisión definitiva. De la Vega evitó revelar su identidad mientras persista la incertidumbre sobre su futuro.
El panorama se agrava por la presión impositiva, las restricciones para acceder a financiamiento y las dificultades para competir con productos de industrias extranjeras. A estos factores se suma la pérdida de puestos de trabajo, con consecuencias que exceden el ámbito empresarial y afectan directamente a las familias de los trabajadores.
Aunque el desarrollo minero representa una oportunidad para ampliar la actividad económica provincial, el dirigente aclaró que sus beneficios no serán inmediatos ni alcanzarán por igual a todas las ramas productivas. En ese sentido, planteó que cualquier estrategia de crecimiento debe contemplar el sostenimiento de la industria y su capacidad para generar empleo.