El conflicto entre los gremios universitarios y el Gobierno nacional ya genera un efecto adicional en San Juan: familias de la Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central Universitario analizan cambiar a sus hijos de institución. Los alumnos acumulan 36 días sin clases y los padres prevén presentar esta semana un amparo ante la Justicia Federal.
La continuidad de las medidas de fuerza en las universidades comenzó a provocar un fuerte desgaste entre las familias de los tres colegios preuniversitarios de San Juan. Mientras docentes y nodocentes cumplen una nueva jornada de paro nacional, padres autoconvocados aseguran que algunas familias ya consideran retirar a sus hijos de esas instituciones para el próximo ciclo lectivo.
La preocupación se concentra en la pérdida de clases y en las dificultades para sostener la continuidad pedagógica, particularmente en materias prácticas y talleres que requieren una asistencia regular. De acuerdo con los padres, durante 2026 los estudiantes acumularon 36 días sin actividad escolar, una situación que, según advierten, comienza a poner en duda el sentido de sostener la permanencia en establecimientos que fueron elegidos precisamente por su propuesta académica.
El planteo no se limita a los contenidos que quedan pendientes. Los representantes de las familias también señalaron que la interrupción reiterada de la presencialidad altera las rutinas de los estudiantes y deja a muchos de ellos durante largas jornadas en sus hogares, alejados del ámbito escolar.
El malestar ya habría comenzado a traducirse en consultas concretas. Desde el Ministerio de Educación señalaron que recibieron pedidos de familias interesadas en trasladar a sus hijos hacia establecimientos secundarios estatales, aunque cada caso debe atravesar la evaluación correspondiente.
Frente a este escenario, los padres autoconvocados mantienen además la decisión de recurrir a la Justicia Federal. El grupo, integrado por más de 600 padres y representantes de unos 3.000 estudiantes, logró reunir aproximadamente $3,06 millones para afrontar los costos de la presentación judicial.
La intención es presentar el recurso de amparo durante esta semana. La medida busca reclamar garantías para el dictado de clases y, especialmente, disponer de una herramienta judicial que permita intervenir ante nuevas interrupciones del calendario escolar.
Mientras las familias avanzan con esa estrategia, el conflicto universitario continúa sin resolución. Desde SiDUNSJ informaron que el paro de este martes alcanzó una adhesión promedio cercana al 75%, aunque con diferencias entre las distintas unidades académicas, donde los niveles de participación se ubicaron aproximadamente entre el 60% y el 90%.
El calendario de protesta contempla una nueva instancia de negociación entre el Gobierno nacional y los gremios universitarios este jueves. Luego, el 14 de septiembre, CONADU reunirá a sus secretarios generales para definir la continuidad del plan de lucha. Para el día siguiente está prevista otra jornada nacional de clases públicas, denominada “La universidad en la calle”.
Así, mientras el conflicto salarial y presupuestario permanece abierto, sus consecuencias comienzan a exceder el ámbito estrictamente universitario. En San Juan, las familias de los colegios preuniversitarios advierten que la acumulación de jornadas sin clases ya está modificando decisiones educativas y llevando a algunos padres a considerar una alternativa que hasta hace poco parecía impensable: cambiar a sus hijos de escuela.