Según los especialistas, es difícil predecir el número total de casos con el que puede saldarse el actual brote de hantavirus, pero señalan que no puede compararse con el Covid, ya que, aunque ambos virus pueden provocar cuadros graves y comprometer los pulmones, hay diferencias entre ellos, desde la forma en que se transmiten hasta sus niveles de contagio y mortalidad.
En un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el principio de precaución se impuso y, siguiendo el criterio del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), todos los pasajeros del barco donde se encontraban las personas afectadas se consideran contactos de alto riesgo y por eso debieron someterse al aislamiento y monitorización de sus síntomas.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó una cuarentena de 42 días a todas las personas expuestas al virus y este periodo de incubación es mayor que el SARS-CoV-2. Por otro lado, no hay ninguna evidencia científica de que haya cambiado la forma de transmisión del virus Andes (ANDV), que es la cepa que está en el origen del brote, pero sí parece claro es que se trata de un escenario inédito y los autores de un artículo publicado el 9 de mayo en International Journal of Infectious Diseases señalaron que "el brote del MV Hondius pone de manifiesto las deficiencias en la preparación marítima ante las zoonosis".
En cuanto a los virus, el Covid-19 es causado por el SARS-CoV-2, un coronavirus con alta capacidad de transmisión entre personas que puede propagarse fácilmente por el aire, especialmente en espacios cerrados y con alta concentración de personas, mientras que el hantavirus pertenece a una familia viral completamente distinta, está asociado principalmente a roedores infectados y las personas suelen contagiarse al inhalar partículas provenientes de orina, saliva o excremento de ratones y ratas portadores del virus.
La mencionada es una de las diferencias más importantes, según los especialistas, ya que, el hantavirus no se transmite fácilmente entre humanos y, de hecho, las autoridades sanitarias internacionales sostienen que solo una variante específica, el virus Andes detectado en Sudamérica, mostró una transmisión limitada entre personas y generalmente bajo contacto estrecho y prolongado. Por eso, especialistas y organismos como los CDC insisten en que el hantavirus no representa, al menos por ahora, un escenario comparable al vivido durante la pandemia de coronavirus.
Cómo es la evolución del virus ANDV
El primer aislamiento de ANDV en humanos en América fue en un niño asintomático de 10 años que posteriormente murió debido al síndrome cardiopulmonar por hantavirus, según un estudio publicado en 2002 en Emerging Infectious Diseases y que replicó el diario El Mundo de España, el cual añadió que, en el período de 2018 a 2019, se documentó un brote significativo en la provincia argentina de Chubut que culminó con 34 infecciones confirmadas y 11 muertes, según publicó en 2020 en The New England Journal of Medicine.
Este brote se atribuyó a la introducción de una sola especie de roedor, con evidencia genómica y epidemiológica que indica transmisión de persona a persona, mientras que, además, tres individuos que exhibieron altos niveles de eliminación viral y fueron considerados como "super contagiadores", ya que jugaron un papel crucial en la propagación del brote. Con el Covid también se dieron este tipo de eventos.
Según Fernando Esperón, profesor titular de Veterinaria y experto en Salud Global de la Universidad Europea, en el actual brote el virus Andes "se está comportando” como esperaban y agregó: “Ha salido una primera actualización de la secuenciación del virus completo y es una secuencia casi idéntica a la del Andes original, que no ha mutado casi nada. Se saben muchas cosas sobre los hantavirus gracias a los numerosos estudios que se han realizado en fauna silvestre”.
“Para empezar, están presentes en distintas especies de roedores, con una particularidad: que cada una de las variantes de hantavirus tiende a ser específica de cada especie de roedor", dijo, mientras que indicó que la transmisión a humanos se produce generalmente "por la inhalación de partículas de polvo -o aerosoles- de roedores infectados contaminadas con heces, orina o sangre".
También expresó: "Estos virus suelen ser bastante endémicos en las poblaciones de roedores y pocas veces saltan al ser humano". En relación con un posible potencial pandémico de los hantavirus y, en concreto, de la variante Andes, el experto de la Universidad Europea expuso los motivos por los que, hoy por hoy, estos patógenos no suponen una amenaza global.
Además, dijo que, los hantavirus, al estar más "en equilibrio con su hospedador", no necesitan replicarse tanto y, en consecuencia, no se producen tantas mutaciones, a la vez que señaló que, como cada especie de ratón suele hospedar una sola variante de hantavirus, es altamente improbable que, por ejemplo, el hantavirus Puumala y el hantavirus Andes se recombinen, ya que el ratón colilargo solo es reservorio natural de la variante Andes.