La Municipalidad de San Juan proyecta concentrar a feriantes, artesanos, manualistas y emprendedores en la Plaza Di Stéfano. La iniciativa busca ordenar el uso del espacio público y ofrecer una alternativa a quienes trabajaban en la Plaza Laprida, que dejaría de utilizarse como feria por razones vinculadas a la seguridad y la evacuación.
La Municipalidad de la Ciudad de San Juan avanza con la puesta en marcha de la denominada “Feria de la Ciudad”, un espacio que funcionará en la Plaza Di Stéfano, ubicada detrás de la Terminal de Ómnibus, y que estará destinado a trabajadores que actualmente desarrollan actividades comerciales en distintos sectores de Capital.
La secretaria de Turismo, Cultura y Educación del municipio, Fernanda Fredes, explicó que la propuesta forma parte del proceso de reorganización del espacio público que lleva adelante la comuna. La intención es concentrar la actividad de los feriantes en un lugar acondicionado específicamente para ese fin y, al mismo tiempo, preservar el uso habitual de las plazas como espacios de circulación y recreación.
Uno de los principales grupos alcanzados por la medida será el de los vendedores que desarrollaban sus actividades en la Plaza Laprida. Ese sector se encuentra actualmente intervenido por obras y delimitado, mientras se realizan diferentes trabajos de mantenimiento. Sin embargo, el cierre no sería el único motivo para impedir que la feria vuelva a instalarse allí.
Desde el municipio explicaron que la Plaza Laprida cumple una función estratégica ante una eventual emergencia sísmica, ya que constituye un punto de concentración y una vía de evacuación para establecimientos educativos ubicados en sus inmediaciones. Por ese motivo, la intención oficial es evitar una ocupación permanente del espacio con estructuras que puedan dificultar una eventual evacuación.
En ese contexto, la Plaza Di Stéfano aparece como la alternativa elegida para darle continuidad a la actividad comercial de los feriantes. El lugar ya cuenta con iluminación y, según la evaluación municipal, solo requiere tareas de mantenimiento y acondicionamiento para comenzar a recibir los puestos.
La feria funcionaría de lunes a viernes, entre las 11 y las 18, por lo que no sería necesario reforzar la iluminación durante el horario previsto. El municipio también aportaría parte del equipamiento básico: cada vendedor dispondría de un tablón, una silla y un gazebo.
Además, está previsto que el lugar cuente con baños, personal de limpieza y supervisión municipal. La Policía también será informada sobre el funcionamiento de la feria con el objetivo de reforzar las condiciones de seguridad en el sector.
El acceso al nuevo espacio estará sujeto a un registro previo. Los interesados deberán figurar en la base de datos municipal y presentar documentación personal, completar un formulario y aportar imágenes de los productos que elaboran o comercializan.
A partir de esa inscripción, cada feriante será identificado de acuerdo con el rubro declarado. El carnet municipal permitirá a los inspectores verificar que la actividad desarrollada en cada puesto coincida con la categoría registrada, evitando que un espacio habilitado para determinado tipo de productos sea utilizado para comercializar otros artículos.
Por ahora, el municipio no definió la cantidad de puestos que tendrá la “Feria de la Ciudad” ni estableció una fecha concreta para su inauguración. Fredes aseguró que la apertura se producirá en el corto plazo y anticipó que los detalles sobre el registro y los días en que deberán presentarse los interesados serán comunicados próximamente a través de los canales oficiales de Capital.