El intendente de Iglesia sostuvo que la resolución que favoreció al proyecto Vicuña no habilita de manera automática el uso de la Línea de 500 kV. Aseguró que todavía restan autorizaciones provinciales y municipales y afirmó que defenderá el abastecimiento eléctrico de los sanjuaninos.
El intendente de Iglesia, Jorge Espejo, buscó poner paños fríos al impacto de la resolución del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) que otorgó una autorización favorable al proyecto minero Vicuña en la disputa por la utilización de la Línea de 500 kV. El jefe comunal sostuvo que la medida no constituye una definición final y remarcó que el proceso aún requiere la intervención de organismos provinciales y de los municipios involucrados.
Según explicó, la decisión del organismo nacional no implica que la empresa pueda avanzar de inmediato con las obras, ya que todavía deben cumplirse distintas instancias administrativas y obtenerse las autorizaciones correspondientes en la provincia.
En ese contexto, Espejo señaló que la principal preocupación del municipio pasa por garantizar que cualquier desarrollo vinculado al proyecto minero no afecte el suministro eléctrico de los usuarios sanjuaninos. Afirmó que la prioridad será preservar la calidad y disponibilidad del servicio para los departamentos que actualmente dependen de esa infraestructura.
El intendente recordó que la Línea de 500 kV abastece a una parte importante de la provincia y anticipó que el municipio analizará cada una de las autorizaciones que deba emitir en relación con el proyecto. Además, advirtió que, si detectan que la iniciativa compromete el servicio eléctrico o perjudica a la comunidad, harán valer las competencias municipales para expresar su oposición.
Por último, confirmó que continuará trabajando junto al Gobierno provincial, el EPRE y los demás municipios involucrados con el objetivo de consensuar una posición común frente al avance del proyecto y las decisiones que aún deben adoptarse.