El fuerte viento generó numerosas salidas de los equipos de emergencia entre el sábado y el domingo. Uno de los focos que requirió mayor atención se registró en inmediaciones del Parque Anchipurac, mientras que otro incendio importante se produjo en Iglesia.
El paso del viento Zonda por San Juan durante el fin de semana generó un fuerte despliegue del Departamento Bomberos de la Policía, que realizó 62 intervenciones entre el sábado y el domingo. El dato fue confirmado por el comisario general Marcelo Ligorria, jefe del área, en diálogo radial..
La intensidad de las ráfagas complicó las tareas de control y aumentó el riesgo de propagación de los incendios registrados en distintos puntos de la provincia. Por este motivo, los equipos debieron mantener una vigilancia permanente sobre los focos con mayor posibilidad de extenderse.
Uno de los siniestros que demandó mayor atención se inició el sábado en las inmediaciones del Parque Anchipurac. De acuerdo con lo informado por Ligorria, el incendio permanecía activo y requería la presencia de efectivos para evitar que las llamas avanzaran hacia sectores próximos.
La ubicación del foco obligó a sostener las tareas de control debido a la cercanía con espacios urbanos y ambientales que podían verse afectados en caso de una expansión del fuego.
Otro de los incendios que requirió un importante despliegue se produjo en el departamento Iglesia. Allí, las condiciones generadas por el viento también dificultaron el trabajo de los bomberos y obligaron a concentrar esfuerzos en contener el avance de las llamas.
Las ráfagas constituyeron uno de los principales factores de riesgo durante el operativo, debido a que podían favorecer una rápida propagación del fuego y generar nuevos focos.
A lo largo del fin de semana, Bomberos intervino en diferentes puntos de San Juan y priorizó aquellos incendios que presentaban mayores posibilidades de expansión. Si bien se contabilizaron 62 salidas entre ambas jornadas, todavía no se había informado el cierre definitivo de todos los focos registrados.
La evolución de los incendios que continuaban activos se mantiene así bajo seguimiento de los equipos de emergencia, especialmente ante la posibilidad de que las condiciones de viento vuelvan a favorecer la aparición o propagación de nuevos focos.