El senador sanjuanino ignoró una directiva de la Casa Rosada que prohibía asistir al Mundial y quedó en el centro de un fuerte malestar dentro del oficialismo. La decisión no solo provocó un reto desde el entorno de Karina Milei, sino que también abrió un foco de tensión en la estructura libertaria de San Juan, donde era uno de los dirigentes con mayor proyección.
Lo que debía ser un viaje para presenciar la final del Mundial terminó convirtiéndose en un problema político para Bruno Olivera. El senador nacional por San Juan quedó en el centro de un fuerte cortocircuito interno en La Libertad Avanza (LLA) luego de asistir al partido entre Argentina y España en el MetLife Stadium, pese a una instrucción expresa de la conducción nacional que había prohibido a funcionarios y legisladores viajar al certamen.
La molestia escaló rápidamente hasta la mesa política de la Casa Rosada, encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, desde donde bajó un fuerte llamado de atención por el incumplimiento de una orden que buscaba evitar exposiciones públicas y cuestionamientos sobre los desplazamientos de dirigentes oficialistas.
La directiva había sido ratificada públicamente por el vocero presidencial, Adrián Ravier, pero Olivera igualmente viajó a Estados Unidos junto al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. Esa decisión fue interpretada dentro del oficialismo como un gesto de desobediencia en un momento en el que el Gobierno nacional intenta mantener una fuerte disciplina interna y evitar episodios que puedan generar costos políticos.
El episodio tuvo además repercusiones dentro del armado libertario sanjuanino. Según trascendió, el senador había comunicado que permanecería en Buenos Aires por cuestiones de agenda, argumento con el que justificó su ausencia en la inauguración de una sede partidaria en Santa Lucía. Sin embargo, su presencia en la final del Mundial terminó desmintiendo esa explicación y profundizó el malestar entre referentes provinciales del espacio.
La situación adquiere una dimensión política mayor porque Olivera era considerado uno de los dirigentes con mejores posibilidades para representar a La Libertad Avanza en la carrera por la Intendencia de Rivadavia en 2027. El conflicto interno, sostienen fuentes partidarias, dejó expuesto al legislador en un momento en que la conducción nacional busca reforzar la disciplina y evitar acciones individuales que contradigan las decisiones tomadas desde la Casa Rosada.
Aunque desde el espacio no hubo pronunciamientos públicos sobre eventuales sanciones, el episodio dejó al senador sanjuanino bajo la lupa de la conducción libertaria. En un escenario donde el alineamiento con las decisiones nacionales se convirtió en una de las principales exigencias internas, el viaje al Mundial terminó generando un costo político que excedió el plano deportivo y abrió interrogantes sobre el lugar que ocupará Olivera dentro del proyecto libertario en San Juan.