Aunque continúa siendo el principal corredor entre San Juan y Chile, el tránsito disminuyó cerca de un 30% respecto al año pasado. El contexto económico y el tipo de cambio explican la merma.
El Paso de Agua Negra se consolida como el principal punto de cruce entre San Juan y Chile, aunque en la actual temporada muestra una disminución en la cantidad de viajeros. Durante el último fin de semana largo se registraron 351 personas atravesando el corredor, lo que eleva el total acumulado a 71.560 en lo que va del período.
Desde el Gobierno provincial consideran que, pese a la caída, el volumen sigue siendo significativo para esta época del año. Sin embargo, el registro representa una baja cercana al 30% en comparación con la temporada anterior, una variación que se atribuye principalmente al contexto económico y a un tipo de cambio menos conveniente para quienes viajan al país vecino.
Aun con este escenario, el corredor mantiene una valoración positiva entre los usuarios, quienes destacan el estado del camino y su funcionalidad como vía de conexión internacional. El paso, ubicado en zona de alta montaña y con una altura máxima de 4.780 metros, depende directamente de las condiciones climáticas para su operatividad.
La habilitación diaria está sujeta a evaluaciones técnicas realizadas por organismos nacionales, que determinan si existen condiciones seguras para la circulación. En términos generales, el tránsito se permite entre las 9 y las 17 horas, aunque la decisión final se toma cada jornada en función de los factores climáticos registrados.
De cara al próximo fin de semana largo del 25 de mayo, las autoridades buscan sostener la apertura del paso el mayor tiempo posible. La experiencia del año pasado, cuando el corredor debió cerrarse el 23 de mayo por condiciones adversas, marca un antecedente que guía la planificación actual.
En paralelo, el perfil de los usuarios del paso muestra una ampliación. Ya no se trata exclusivamente de sanjuaninos, sino también de viajeros provenientes de otras provincias como Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, que eligen esta vía por su cercanía con Chile y la rapidez del trayecto hacia la costa del Pacífico.