La clásica atracción formará parte de la segunda etapa de obras y volvería reconvertida en una versión eléctrica. Buscan recuperar su valor histórico dentro de un parque modernizado.
La transformación del Parque de Mayo avanza con múltiples obras en ejecución, pero hay una en particular que concentra la atención: la recuperación del tradicional trencito. El paseo, que supo ser una de las postales más reconocibles del lugar, volverá como parte de una nueva etapa del plan de renovación y con un formato adaptado a los tiempos actuales.
Mientras continúan las intervenciones en el lago, los senderos y la infraestructura general, desde el área de Infraestructura provincial indicaron que el proyecto del trencito ya está contemplado dentro de la siguiente fase de trabajos. La previsión oficial es que pueda volver a funcionar durante 2026, en sintonía con el avance del resto de las mejoras.
El rediseño no será meramente estético. La propuesta apunta a incorporar una unidad eléctrica, con menor impacto ambiental y funcionamiento silencioso, sin perder el espíritu recreativo que lo convirtió en un clásico para generaciones de sanjuaninos. La idea es sostener ese componente emocional, pero dentro de un entorno completamente actualizado.
En paralelo, el parque muestra avances concretos en distintos frentes. Uno de los sectores más intervenidos es el lago, donde se desarrollan tareas estructurales y de recuperación del entorno, acompañadas por la renovación de bancos, caminos y áreas de descanso. A esto se suma la mejora de puentes, iluminación y accesibilidad en diferentes puntos del predio.
La segunda etapa también incluye nuevos espacios de servicios, con la construcción de módulos modernos de sanitarios y kioscos que reemplazarán a los actuales. Todo el paquete de obras forma parte de una inversión millonaria destinada a reposicionar al principal espacio verde de la provincia.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo no es solo actualizar la infraestructura, sino también revalorizar elementos que forman parte de la memoria colectiva. En ese esquema, el trencito aparece como una pieza clave para conectar pasado y presente dentro del parque.
Si se cumplen los plazos previstos, su regreso podría concretarse hacia fines de 2026, sumándose como uno de los símbolos más visibles de la renovación en marcha y como un punto de encuentro para nuevas generaciones de visitantes.