El Gobierno provincial combinará alertas tempranas y subsidios para explotaciones de hasta 20 hectáreas que sufran daños en sus cultivos. Tras las heladas, unos 1.370 productores denunciaron pérdidas y los peritajes detectaron una afectación promedio cercana al 50% en más de 20.100 hectáreas evaluadas.
San Juan reforzará la prevención y la asistencia económica al sector agrícola ante las contingencias climáticas previstas para los próximos meses y el posible impacto del fenómeno El Niño. El plan del Gobierno provincial contempla alertas para anticipar lluvias, granizo y exceso de humedad, además de subsidios parciales para pequeños productores cuyos cultivos resulten dañados.
El ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, explicó que el objetivo es brindar información anticipada para que los agricultores puedan proteger sus plantaciones y reducir las pérdidas. La preocupación se centra especialmente en la humedad persistente, que puede favorecer la aparición de hongos y plagas en cultivos acostumbrados a condiciones más secas.
En diálogo con la prensa, el funcionario señaló que la Provincia trabaja con sistemas de alerta vinculados a posibles tormentas y precipitaciones para que los productores puedan actuar a tiempo. La estrategia busca complementar la asistencia posterior a los daños con medidas preventivas que permitan reducir su impacto.
El esquema ya tiene un antecedente inmediato en las fuertes heladas que afectaron distintas zonas productivas. Según informó Fernández, alrededor de 1.370 productores denunciaron daños y los equipos técnicos evaluaron unas 20.100 hectáreas, con un promedio de afectación cercano al 50%.
Ante la magnitud de las pérdidas, el Gobierno avanzará con el procedimiento para declarar la emergencia agropecuaria en varios de los departamentos perjudicados por las bajas temperaturas. Además, comenzará a activar parte de los subsidios previstos para asistir a los pequeños productores afectados.
La ayuda provincial está dirigida a explotaciones de hasta 20 hectáreas y contempla aportes económicos para cubrir una parte de las pérdidas ocasionadas por fenómenos climáticos. Fernández aclaró que estos recursos no permiten compensar por completo una cosecha dañada, pero representan una herramienta de acompañamiento para las unidades productivas de menor escala.
El programa también comprende perjuicios provocados por el granizo y otras contingencias, por lo que su aplicación podría extenderse ante nuevos eventos durante la temporada. En paralelo, el Ministerio buscará fortalecer los mecanismos de seguimiento y prevención frente a las lluvias y los niveles elevados de humedad que podrían registrarse bajo la influencia de El Niño.
Fernández también remarcó la importancia de los seguros agrícolas como herramienta para afrontar daños de mayor magnitud, aunque reconoció que no todos los productores tienen capacidad económica para contratarlos. En ese contexto, sostuvo que la Provincia mantendrá la asistencia dentro de sus posibilidades y llamó a prepararse para un período en el que las condiciones climáticas serán determinantes para la actividad.