Aunque la provincia despierta interés entre las principales firmas del país, referentes del sector aseguran que la atomización del mercado y las restricciones de la legislación local dificultan su llegada. Al mismo tiempo, advierten que las farmacias atraviesan un escenario de menor consumo, rentabilidad ajustada y preocupación por el proyecto nacional de desregulación.
La posibilidad de que grandes cadenas nacionales de farmacias desembarquen en San Juan volvió a instalarse tras la apertura de una firma mendocina en la histórica esquina de avenida Rioja y Laprida, donde durante décadas funcionó la Farmacia Echegaray. Sin embargo, referentes del sector sostienen que, pese al interés que genera la plaza sanjuanina, todavía existen obstáculos que hacen poco probable una expansión en el corto plazo.
Carlos Otto, farmacéutico y expresidente de la Asociación de Propietarios de Farmacias de San Juan, explicó que las principales cadenas evalúan el mercado provincial, aunque todavía no existen operaciones concretas. Según indicó, el mayor impedimento radica en la estructura del sector local, donde predominan pequeños propietarios y no hay empresas con varias sucursales que puedan ser adquiridas en bloque, modalidad que suelen utilizar estas compañías para instalarse rápidamente.
A esa dificultad se suma la legislación vigente en la provincia, que establece requisitos sobre la distancia mínima entre farmacias y la cantidad de habitantes por establecimiento, lo que limita la apertura de nuevos locales. Para Otto, desarrollar sucursales desde cero tampoco resulta una alternativa atractiva en el actual contexto económico debido a la inversión que demanda y a la rentabilidad del negocio.
El análisis llega en un momento complejo para las farmacias sanjuaninas. Desde el sector aseguran que el consumo de medicamentos todavía se mantiene entre un 5% y un 7% por debajo de los niveles registrados un año atrás, aunque reconocen que en los últimos meses comenzaron a observarse algunos indicios de recuperación.
A esa caída en las ventas se suma otro factor que impacta sobre la actividad: los medicamentos aumentaron por debajo de la inflación, mientras que costos como alquileres, salarios e insumos continuaron creciendo. Esa combinación redujo los márgenes de rentabilidad de los comercios, que además enfrentan cambios en el sistema de cobertura de la seguridad social.
Pese a ese escenario, Otto aclaró que en San Juan no se están registrando cierres de farmacias, aunque muchas trabajan con un equilibrio económico cada vez más ajustado para sostener la prestación del servicio.
En paralelo, el sector también sigue de cerca el proyecto de desregulación impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que propone modificar la Ley de Farmacias para habilitar, entre otros cambios, la venta de medicamentos por internet con entrega a domicilio y la comercialización de determinados productos fuera de las farmacias.
La iniciativa generó un fuerte rechazo entre los propietarios de farmacias de la provincia. Gustavo Costamagna, referente del sector, sostuvo que la propuesta pone en riesgo los controles sanitarios al permitir que medicamentos puedan venderse en comercios que no cuentan con las condiciones adecuadas de conservación ni con la fiscalización necesaria.
Además, cuestionó el argumento de que la medida favorecería una baja de precios y advirtió que experiencias anteriores demostraron que la venta fuera de las farmacias no implicó un beneficio económico para los consumidores. También señaló que ni los organismos nacionales ni los provinciales cuentan con capacidad suficiente para controlar miles de puntos de venta, lo que podría derivar en problemas vinculados al almacenamiento, el uso indebido de medicamentos y la seguridad de los pacientes.
Mientras el Gobierno nacional sostiene que la reforma busca ampliar la competencia y facilitar el acceso de los consumidores, el sector farmacéutico insiste en que cualquier modificación al régimen vigente debe preservar el rol sanitario de las farmacias y garantizar controles que resguarden la salud pública.