El intendente de Ullum vinculó el buen desempeño electoral de Cristian Andino con la necesidad de encontrar un candidato sin una carga negativa frente al electorado. Sin embargo, evitó hablar de una candidatura definida y advirtió que el peronismo todavía debe construir un proyecto capaz de recuperar el respaldo de los sanjuaninos.
El intendente de Ullum, David Domínguez, volvió a instalar el debate sobre quién podría encabezar la reconstrucción del peronismo sanjuanino de cara a 2027 y ubicó a Cristian Andino entre los dirigentes que cuentan con atributos para disputar ese lugar, aunque aclaró que todavía no existe una definición sobre la candidatura.
En una entrevista, Domínguez retomó una idea que había planteado en 2025, cuando reclamaba para el PJ un candidato que no llegara a una elección cargando con un fuerte rechazo social. Para el intendente, el desempeño de Andino en las elecciones legislativas del año pasado constituye un antecedente que debe ser considerado dentro de esa discusión.
Domínguez valoró especialmente que Andino haya logrado imponerse en una elección que consideró compleja y destacó que, después de los comicios, el dirigente mantuvo presencia territorial en distintos departamentos. Ese recorrido, sumado a su actividad como diputado, lo convierte —según su evaluación— en uno de los nombres con mayor proyección dentro de la estructura justicialista.
Sin embargo, el intendente de Ullum buscó evitar que sus declaraciones fueran interpretadas como un respaldo cerrado a una candidatura. Señaló que la definición dependerá de las mayorías y de la discusión interna que deberá atravesar el partido en los próximos meses.
Para Domínguez, además, el desafío del PJ no consiste únicamente en encontrar un candidato electoralmente competitivo. El espacio también deberá construir una propuesta política capaz de volver a conectar con la sociedad y generar expectativas más allá de las disputas entre sus distintos sectores.
En ese sentido, relativizó la posibilidad de que el próximo liderazgo tenga como principal tarea contener al uñaquismo y al giojismo. En lugar de plantear una nueva distribución interna de espacios, sostuvo que la sociedad estaría reclamando una renovación del esquema político y un dirigente capaz de conducir un proceso diferente.
La discusión, según planteó, tampoco debería reducirse a quién ocupa formalmente la cabeza de una lista. Domínguez distinguió entre encabezar electoralmente un proyecto y ejercer su conducción política, dos roles que no necesariamente deberían recaer en la misma persona.
En cuanto al papel de los intendentes en esa definición, el jefe comunal de Ullum evitó atribuirles un rol exclusivo. Se ubicó como un dirigente más dentro de la militancia peronista y consideró que la construcción del futuro espacio deberá surgir de una discusión más amplia.
Domínguez también reconoció que el Partido Justicialista necesita recuperar actividad política y territorial. En particular, admitió que el espacio puede tener una presencia más intensa frente al despliegue que viene mostrando La Libertad Avanza en la provincia.
Con ese diagnóstico, el peronismo sanjuanino comienza a transitar una etapa en la que todavía no hay candidaturas definidas, pero sí aparecen los primeros nombres y condiciones que podrían marcar la disputa interna hacia 2027. El resultado obtenido por Andino en las últimas legislativas, su posterior recorrido territorial y la búsqueda de un liderazgo con menor rechazo aparecen ahora como parte de una conversación que recién comienza.