La discusión en torno al incremento de arrebatos en el departamento Rawson sumó posiciones contrapuestas dentro del propio ámbito judicial, luego de las advertencias de la fiscal Claudia Salica y la respuesta del juez de menores Jorge Toro, quien cuestionó el enfoque de la problemática.
Salica había señalado que los arrebatos representan la modalidad delictiva en mayor crecimiento en la zona y expresó preocupación por la participación de menores cada vez más jóvenes en este tipo de hechos, en un contexto que vinculó con dificultades económicas y sociales.
En contrapartida, el juez Jorge Toro puso en duda la interpretación alarmista de esa tendencia y aportó datos vinculados al seguimiento de los jóvenes en el sistema penal. En declaraciones radiales, afirmó que cerca del 76% de los adolescentes que cometen un delito no vuelve a ser imputado, lo que consideró un indicador relevante en términos de reincidencia.
Si bien reconoció la existencia de un grupo de jóvenes que permanece dentro del circuito penal, explicó que estos casos suelen estar asociados a factores estructurales como la deserción escolar, la falta de contención familiar, la ausencia de espacios comunitarios y el consumo problemático de sustancias.
En ese marco, Toro sostuvo que la situación es compleja, aunque advirtió que no necesariamente implica un crecimiento generalizado de la violencia, como se planteó inicialmente desde otra mirada judicial.
El magistrado también manifestó preocupación por la difusión de afirmaciones sin respaldo estadístico sólido, especialmente cuando provienen de funcionarios del sistema judicial y luego se amplifican en la opinión pública.
Según planteó, el desafío consiste en evitar interpretaciones basadas en percepciones aisladas y avanzar hacia análisis más integrales que contemplen el contexto social y las múltiples variables que atraviesan la problemática del delito juvenil.
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