La obra social de empleados de comercio atraviesa demoras en pagos y recortes de cobertura. Ya se registran interrupciones en servicios de anestesia y cirugías, mientras el sindicato asiste económicamente a afiliados que deben afrontar intervenciones.
La crisis financiera que atraviesa la Obra Social de Empleados de Comercio y Actividades Civiles (OSECAC) comenzó a impactar de manera directa en San Juan, donde alrededor de 20 mil afiliados ya enfrentan restricciones en la atención médica debido a la suspensión de prestaciones y atrasos en los pagos a profesionales y prestadores.
La secretaria general del Sindicato Empleados de Comercio (SEC), Mirna Moral, confirmó que actualmente se encuentran interrumpidos servicios vinculados a anestesia y cirugías, como consecuencia de la deuda acumulada desde fines de 2024. Según explicó, la situación responde a un problema financiero que afecta a distintas obras sociales sindicales del país, aunque remarcó que OSECAC se encuentra entre las más comprometidas por la magnitud de afiliados que sostiene.
La dirigente detalló que la cobertura alcanza no solo a trabajadores mercantiles, sino también a monotributistas, jubilados, afiliados por opción, beneficiarios de monotributo social y amas de casa, lo que amplía considerablemente la demanda del sistema sanitario.
Moral aclaró además que la administración de convenios y pagos depende exclusivamente de la conducción nacional de OSECAC, con sede en Buenos Aires, por lo que las delegaciones provinciales no tienen capacidad de decisión sobre la negociación con prestadores ni sobre la regularización de deudas.
En ese contexto, anticipó que la obra social comenzará a limitar sus prestaciones al cumplimiento estricto del Plan Médico Obligatorio (PMO), dejando de ofrecer coberturas adicionales que históricamente formaban parte de sus servicios. La medida busca contener el crecimiento del endeudamiento en medio de un escenario económico cada vez más complejo.
Uno de los principales factores de presión financiera, indicó la titular del SEC, está vinculado al costo de tratamientos de alta complejidad y medicamentos de elevado valor, cuyos reintegros nacionales llegan con varios meses de demora. A eso sumó el impacto económico generado por la incorporación de monotributistas al sistema, al considerar que los aportes realizados por ese sector resultan insuficientes frente al nivel de cobertura que reciben.
La sindicalista también denunció incumplimientos patronales en el pago de aportes, situación que —según afirmó— profundiza aún más el desequilibrio económico de la obra social.
Frente a la suspensión de servicios, el Sindicato Empleados de Comercio puso en marcha un esquema de asistencia destinado a afiliados titulares que deban afrontar intervenciones quirúrgicas. El gremio cubre actualmente el 70% del costo de anestesia, en un contexto donde algunos procedimientos alcanzan cifras millonarias. De acuerdo con los datos brindados por Moral, una anestesia puede costar entre uno y cuatro millones de pesos, mientras que estudios de diagnóstico como resonancias simples rondan los 900 mil pesos.
Respecto a una posible normalización del sistema, la dirigente evitó establecer plazos y reconoció que los pagos a prestadores continúan con un importante atraso. Según precisó, recién comenzaron a cancelarse compromisos correspondientes a diciembre, luego de haber concluido recientemente el pago de noviembre.
A pesar del escenario crítico, aseguró que los salarios del personal de OSECAC se encuentran al día y destacó el acompañamiento de médicos y entidades de salud que continúan atendiendo a los afiliados pese a las demoras en los cobros.