Los autoconvocados de los tres colegios preuniversitarios de San Juan ampliaron el respaldo a la estrategia judicial que impulsan ante la continuidad de las medidas de fuerza. Mientras 18 padres serán los firmantes del recurso de amparo, otros 189 adhirieron mediante una declaración de voluntad.
Los padres autoconvocados de la Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central Universitario avanzaron con una nueva etapa de la estrategia que preparan frente a la continuidad de los paros docentes. En los últimos días, lograron reunir 189 firmas en una declaración de voluntad destinada a ampliar el respaldo a la presentación que buscan realizar ante la Justicia Federal.
La diferencia entre ambos documentos es formal pero significativa para las familias. El recurso de amparo será presentado por 18 padres, mientras que la declaración incorpora a otros 189 referentes que decidieron expresar su acompañamiento a la iniciativa. De esta manera, los autoconvocados buscan dejar asentado que el planteo excede al grupo que tendrá participación directa en la presentación judicial.
En paralelo con la recolección de firmas, los abogados que intervienen en la estrategia comenzaron a trabajar en la elaboración definitiva del escrito. Según explicaron los referentes del grupo, actualmente aguardan la carátula correspondiente en el juzgado, un procedimiento administrativo necesario para continuar con el trámite.
Las familias pretenden que el recurso avance con la mayor celeridad posible, aunque reconocen que parte del proceso depende de los tiempos propios de la Justicia. Mientras tanto, volvieron a afrontar gastos relacionados con la certificación de documentación y firmas ante escribanía, para lo cual debieron reunir nuevamente fondos.
Para los 18 padres que participarán formalmente del amparo, la certificación de cada firma tiene un costo de $30.000, lo que representa un desembolso total de $540.000. Este gasto se suma a los recursos económicos que las familias ya habían reunido para solventar la presentación judicial.
El planteo de los autoconvocados apunta a cuestionar el impacto que las medidas de fuerza tienen sobre la continuidad de las clases. Los padres sostienen que su objetivo no es impedir los reclamos laborales de los docentes, sino evitar que las interrupciones del servicio educativo recaigan directamente sobre los estudiantes.
El grupo reúne a más de 600 padres de los tres establecimientos y representa, según sus propios cálculos, a unos 3.000 estudiantes. La estrategia comenzó a tomar forma semanas atrás, cuando las familias consiguieron reunir $3.060.000 para afrontar los costos asociados al recurso de amparo.
Con ese financiamiento ya resuelto, el foco quedó puesto ahora en completar la documentación y superar las instancias administrativas previas a la presentación. La incorporación de las 189 firmas busca reforzar el planteo y mostrar que la preocupación por la pérdida de días de clase alcanza a un universo mayor que el de los padres que aparecerán formalmente como impulsores del recurso.