Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de San Juan logró resultados alentadores en estudios de laboratorio con un compuesto extraído de especies vegetales de la provincia. El trabajo fue publicado en una revista científica internacional y representa un paso importante hacia el desarrollo de un nuevo tratamiento para la enfermedad.
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) obtuvo avances significativos en una investigación orientada a desarrollar nuevas alternativas terapéuticas contra el Mal de Chagas a partir de compuestos presentes en flores autóctonas de la provincia.
El trabajo, que fue publicado el pasado 28 de junio en la revista científica internacional Molecular Diversity, se centra en el estudio de la candimina, un alcaloide que las plantas producen de manera natural como mecanismo de defensa y que mostró una importante capacidad para eliminar al Trypanosoma cruzi, el parásito responsable de la enfermedad.
La doctora en Bioquímica Gabriela Egly Feresin explicó que la investigación busca responder a una necesidad médica concreta, ya que los tratamientos disponibles actualmente presentan elevados niveles de toxicidad, especialmente para los pacientes que cursan la etapa crónica del Mal de Chagas.
Durante los ensayos realizados en laboratorio, los científicos aislaron el compuesto y evaluaron su acción sobre las distintas fases evolutivas del parásito. Los resultados evidenciaron que la sustancia no solo logró eliminar los microorganismos, sino también afectar su membrana celular, comprometiendo su supervivencia.
Con el propósito de comprender el mecanismo de acción de la molécula, el equipo amplió el estudio mediante simulaciones computacionales desarrolladas en conjunto con laboratorios especializados de Costa Rica y Barcelona. Ese análisis permitió identificar que la candimina interactúa con una proteína esencial para la supervivencia del parásito, bloqueando su funcionamiento y provocando su destrucción.
Tras los resultados obtenidos en esta etapa, los investigadores proyectan avanzar con estudios en modelos animales, un paso indispensable para continuar el desarrollo de un posible medicamento que, a futuro, pueda convertirse en una alternativa terapéutica más segura y eficaz para el tratamiento del Mal de Chagas.