La Sociedad de Chacareros advirtió que una temporada con precipitaciones superiores a las habituales podría afectar la calidad y cantidad de hortalizas, generar pérdidas en las fincas y presionar sobre los precios. También pidieron anticiparse a una eventual suba de las napas.
La posibilidad de una temporada con lluvias por encima de lo habitual genera preocupación entre los productores hortícolas de San Juan, que advierten por el impacto que el exceso de humedad podría tener sobre los cultivos. Desde la Sociedad de Chacareros señalaron que una mayor cantidad de agua puede favorecer la aparición de pudrición, reducir la calidad de las verduras y provocar pérdidas de producción.
El presidente de la entidad, Sergio López, explicó que la producción local está especialmente adaptada a un clima seco y con abundante sol. Por ese motivo, un cambio marcado en las condiciones habituales podría generar dificultades tanto en las fincas como posteriormente en el abastecimiento del mercado.
Uno de los principales riesgos está relacionado con la pérdida de calidad y volumen de las hortalizas. El exceso de humedad puede deteriorar los cultivos y, al mismo tiempo, dificultar el ingreso de los productores a las fincas para realizar tareas de manejo y cosecha.
La eventual reducción de la oferta también podría repercutir en los consumidores. Desde el sector señalaron que una menor cantidad de verduras disponibles podría traducirse en mayores precios, especialmente si las pérdidas alcanzan a determinados cultivos.
A diferencia de provincias con mayores niveles de precipitaciones, San Juan cuenta con una infraestructura productiva más limitada para proteger las hortalizas frente al exceso de agua. Los productores disponen de menos invernaderos y otras herramientas para reducir el impacto climático, por lo que una temporada particularmente lluviosa podría dejarlos con escaso margen de respuesta.
La preocupación no se limita a las lluvias. Los chacareros también siguen de cerca la evolución de las napas subterráneas, ante la posibilidad de que un mayor ingreso de agua durante los próximos años genere nuevamente problemas de revenimiento en sectores productivos como Médano de Oro, 9 de Julio y Santa Lucía.
De todos modos, López aclaró que el impacto no sería inmediato, ya que actualmente las napas se encuentran en niveles considerablemente más bajos. La inquietud está puesta principalmente en un escenario de mayor disponibilidad de agua que pueda sostenerse durante los próximos dos o tres años.
Ante esa posibilidad, la Sociedad de Chacareros ya solicitó al Departamento de Hidráulica tareas preventivas para recuperar y limpiar los drenes y desagües existentes en las zonas más expuestas. El objetivo es que esos sistemas estén operativos antes de que eventualmente aumenten los niveles de agua.
El escenario climático se suma además a un momento de transición para el sector hortícola. Con el inicio de la primavera comienzan a reemplazarse cultivos de invierno como acelga, espinaca, remolacha y lechuga por productos de verano como tomate, pimiento, berenjena y choclo.
Para los productores, las próximas semanas serán determinantes. A la evolución de la demanda y los precios se agrega ahora una variable que no pueden controlar: el comportamiento de las lluvias y su impacto sobre una producción acostumbrada a condiciones de mayor sequedad.