eNoticias
InicioSan JuanAlerta por el daño en la Pampa del Leoncito: un...
San Juan
ACTUALIDAD

Alerta por el daño en la Pampa del Leoncito: una huella podría tardar más de 70 años en recuperarse

Un médico mendocino ingresó con su camioneta unos 1,5 kilómetros en la cuenca y quedó atascado sobre un sector de suelo blando. Un investigador del CONICET advirtió que la recuperación natural de las marcas podría demandar varias décadas y que retirar el vehículo sin ampliar el daño representa ahora el principal desafío.

Jose Luis Lisi 14 de agosto 2026, 11:34 4 min de lectura

La Pampa del Leoncito volvió a quedar en el centro de la preocupación ambiental luego de que una camioneta ingresara el sábado unos 1,5 kilómetros dentro de la cuenca endorreica y quedara atrapada en una zona de suelo blando, afectada por las recientes nevadas. Más allá del vehículo, el principal impacto está en las profundas huellas que quedaron sobre un terreno cuya recuperación natural es extremadamente lenta.

El investigador del CONICET y docente de la Universidad Nacional de San Juan, Daniel Flores, explicó que la velocidad con la que se acumulan sedimentos en este tipo de ambientes permite dimensionar el alcance del episodio. Según sus estimaciones, la tasa de sedimentación ronda los 1,47 milímetros por año, por lo que una marca de alrededor de 10 centímetros podría requerir más de siete décadas para recomponerse naturalmente.

El especialista también marcó una diferencia importante respecto de estudios realizados anteriormente sobre el impacto de vehículos UTV en la zona. En aquellas investigaciones se había calculado un período de recuperación de entre 24 y 27 años, pero las condiciones eran distintas porque la Pampa del Leoncito se encontraba seca. En el episodio actual, la nieve y la humedad hicieron que el vehículo se hundiera a mayor profundidad y provocara una alteración más importante del terreno.

Ahora, el problema no pasa solamente por evaluar el daño ya producido, sino por encontrar la manera de retirar la camioneta sin generar nuevas huellas. El vehículo quedó a más de un kilómetro del sector de suelo firme, por lo que el ingreso de maquinaria pesada implicaría atravesar nuevamente una superficie considerada particularmente vulnerable.

Por ese motivo, una extracción aérea aparece entre las alternativas que analizan las autoridades. Un operativo de ese tipo requeriría un helicóptero con capacidad suficiente para levantar una camioneta de aproximadamente dos toneladas y supondría un costo elevado. La hora de vuelo de aeronaves con características adecuadas puede superar los US$1.000 o US$1.600, a lo que deberían sumarse los gastos logísticos y del personal especializado.

Otra posibilidad sería esperar a que las condiciones del terreno permitan una extracción terrestre. Sin embargo, esa alternativa también implica riesgos, porque intentar sacar el vehículo cuando el suelo vuelva a estar húmedo podría profundizar las marcas existentes y extender todavía más la superficie afectada.

Flores además descartó que las lluvias de verano puedan solucionar por sí solas el problema. Explicó que, aunque el agua cubra temporalmente la zona, los sedimentos no necesariamente vuelven a depositarse sobre las huellas. Una vez que el agua se evapora, el viento puede transportar buena parte de esas partículas fuera de la cuenca, por lo que el proceso de recuperación continúa siendo muy lento.

Mientras se define el procedimiento, la Justicia dispuso que la camioneta permanezca inmovilizada y bajo custodia en el lugar. La medida fue adoptada por el juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, con el objetivo de evitar que una extracción apresurada provoque un perjuicio mayor.

El conductor, el médico mendocino Agustín Añó, ya se presentó ante la Justicia y habría calificado el episodio como un imprevisto. Según su explicación, la oscuridad y la presencia de abundante agua sobre el terreno habrían influido en la decisión que terminó con el vehículo empantanado.

El episodio vuelve a poner bajo la lupa la necesidad de extremar los controles sobre espacios naturales y científicos de características únicas. La Pampa del Leoncito posee una superficie particularmente singular y ha sido utilizada incluso como pista natural para el aterrizaje de aeronaves.

Ahora, una profunda marca atraviesa ese paisaje y plantea un problema que excede ampliamente la recuperación de una camioneta: el desafío de reparar una alteración que, de acuerdo con los especialistas, podría permanecer visible durante varias décadas.